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5 cosas que querría que todas las mujeres embarazas supieran
Hoy unas fotos de mi barrigón (que puedes ver aquí en La Tela) me hicieron pensar en mi embarazo. Pensaba en todas las cosas que he aprendido y en las que ya he olvidado y tendré que volver a aprender para monkey #2.
Pero hay 5 cosas que nunca olvidaré y que quiero compartir con todas las mujeres que han pasado (o están pasando) por allí.
1. No todos los partos son terribles y temibles. No escuchéis a la gente.
Las mujeres embarazadas son imanes para historias de parto horribles. A mi nunca me ha importado, porque por naturaleza me gusta prepararme al escenario peor. Hay que decir la verdad, no hay parto que sea idílico como algunas mujeres hippy nos cuentan, pero no todos son horribles. Mi parto fue de película y te lo cuento aquí.
Pero antes quiero decirte una cosa: no escuches a la gente. La gente habla demasiado. Tiene su opinión. Te cuenta historia, casi siempre malísimas. Y si tu cabeza no es fuerte, te desmoraliza y te hace creer que no puedes tener el parto que quieres. Y esto me lleva al punto 2.
2. Un parto natural, sin epidural, es posible.
Aquí en España, parece que la gente se haya olvidado que las mujeres han dado a luz naturalmente, sin epidural, durante siglos, y llaman “natural” el parto con epidural. Cuando decía a otra madres que no quería la epidural, se reían de mi! Claro, depende del tipo de parto (un trabajo de parto de 24 horas quizás me haría cambiar de idea), pero yo creo que la mente lo puede todo y las contracciones son fundamentales: en cada contracción yo pensaba que mi sufrimiento le ayudaba a mi hijo en su viaje traumatico para salir.
Además, sin epidural, puedes dar a luz de pie, agachada, tumbada en un lado, que son posiciones mucho más naturales. Tumbarse boca arriba con las piernas al aire es de película! Si se lo pides a la matrona en el hospital, te dejará elegir la posición en que te sientes más cómoda.
3. El miedo para el trabajo de parto.
El miedo libera adrenalina, enemigo numero uno de la oxitocina, que es una hormona que ayuda las contracciones y al bebé a bajar y salir. Cómo parar el miedo? No se porque yo nunca le he tenido miedo al parto. Pero pienso que el miedo es un sentimiento completamente irracional que se puede eliminar con el conocimiento: cuanto más nos informamos sobre le trabajo de parto, sus fases, y cuanto más estamos preparadas mentalmente (yo lo hice meditando con Headspace), menos miedo sentimos. Que me lleva al punto 4.
4. El curso pre-natal es fundamental.
El conocimiento es poder y te deja: 1. Eliminar el miedo; 2. Dudar de las autoridades! Solo porque los medicos (o matronas) nos dicen que tenemos que tumbarnos o ponernos la epidural, no hay porque escucharles ciegamente. Pregunta! Y si no estás conforme con la explicación, negate; 3. Convertir tu marido en tu mente pensante (Alex estaba super preparado y sabía exactamente lo que quería y lo que no. Y yo sabía que podía confiar en él 100% en momentos de poca lucidez).
Un buen curso pre-natal, donde sientes que puedes confiar en tu matrona, te da ese poder. Graciela de Asunción y Pilar me dio la confianza de creer que podía tener el parto que quería. Y así fue.
5. Reglas muy claras para la familia y te respetarán.
Aquí en España, el parto parece una boda: la familia entera (y hablamos de decenas de personas!) se reúnen en la sala de espera del hospital con comida y juegos de mesa (bueno, no así, pero casi :-). Eso era mi peor pesadilla.
Pienso que un niño es una experiencia íntima de la pareja. Claro, no iba a prohibir a mis padres de ver a su nieto recién nacido, pero puse reglas muy claras (que para mi eran no tener a nadie en mi casa a la vuelta del hospital, por la noches y las mañanas, o sea en los momentos para mi nueva familia). De esta manera, tener a mi familia cerca fue una gran ayuda — la nevera estaba siempre magicamente llena y cada día teníamos almuerzo y cena listos en la mesa.
Tu actitud lo decide todo.
Claro, hay muchos factores que no dependen de nosotras, de lo preparadas que estamos, del poco miedo que le tenemos al parto. Pero yo pienso que para mi pensar positivo y visualizar el parto que quería hizo un gran diferencia. En mi cabeza, no podía que ir así de bien.
Qué aprendiste de tu embarazo que nunca olvidarás? Cuéntamelo en un comentario :-)