Te sientes culpable cuando utilizas el móvil delante de tus hijos?
Esta parece ser la semana de la tecnología en La Tela di Carlotta. Después haber hablado de como los hijos al extranjero tenemos que documentar para la familia, he encontrado este artículo maravilloso. Y como se que me vais a decir, “Pero si está en inglés!”, os lo voy a contar en breve.
La escritora recuerda su madre cuando miraba la agenda del teléfono, pagaba las facturas, leía un libro. Como todo fuese “transparente y como esa transparencia haya desaparecido en esta era de los smartphones — dónde se hace todo escondidos detrás de la pantalla. Y no solo se siente culpable, sino a veces juzgada: como cuando estaba leyendo un libro interesante al entrenamiento de futbol de sus hijos, y otra madre le dijo: “Míranos, nuestros hijos jugando al fútbol y nosotros con los móviles". “Pero yo no estaba jugando!”, pensó y se sintió culpable. Ese sentimiento le hizo empezar a contar a sus hijos su uso del móvil, “Estoy escribiendo a vuestra profesora, estoy respondiendo a la mamá de…”.
Me hizo pensar. Es necesario justificar nuestro uso del móvil con nuestros hijos?
Dejé de sentirme culpable hace mucho tiempo por algo tan inevitable como dejar que la tecnología mejore mi vida.
Tengo 29 años, no recuerdo una vida sin ordenadores o teléfonos móviles. Compré el primer iPhone el año que salió, así que es difícil hasta recordar la era pre-smartphone. Le tecnología llena cada aspecto de mi vida. A mi marido y a mí nos encanta la limpieza de primavera todos los meses del año, vivimos en alquiler, nos mudamos a menudo. No tenemos CDs, DVDs, libros físicos, álbumes de fotos, juegos de mesa. Toda nuestra vida es digital. Puede parecer triste a algunos, pero a mi me encanta y creo que está bien.
Y hay más. La tecnología es más que pagar facturas, contestar a correos, leer libros, buscar recetas para la cena. Llevo 10 años vivendo al extranjero, lejos de mi Pais natal y de mi familia de origen. Nunca me habría quedad en Italia y nunca volvería. Estoy feliz aquí en Marbella. Sin embargo, la distancia mata a las relaciones, hasta a las más fuertes. La única cura es la tecnología.
“La única cura para la distancia es la tecnología. ¿Por qué no usarla? ”
Tweet !function(d,s,id){var js,fjs=d.getElementsByTagName(s)[0],p=/^http:/.test(d.location)?'http':'https';if(!d.getElementById(id)){js=d.createElement(s);js.id=id;js.src=p+'://platform.twitter.com/widgets.js';fjs.parentNode.insertBefore(js,fjs);}}(document, 'script', 'twitter-wjs');<p>Así que sí, a menudo ando por la calle empujando el carrito con una mano y aguantando el iPhone arriba con la otra: estoy hablando con mi padre en FaceTime y le estoy enseñando a su nieto de 6 meses sentado en su silla de paseo. A veces me siento en un banco delante del mar y saco el iPhone: estoy chateando con mi hermana que luego no tendrá wifi (así son los estudiantes universitarios…). Saco el iPhone 200 veces al día para sacar foto o video de Oliver: cuando las publicaré en el album de familia, mi madre será la persona más feliz del mundo. Y sí, es verdad, saco el iPhone 150 veces más de lo que querría — y a menudo estoy en Facebook, Twitter, Pinterest, Instagram — pero ¿por qué no? </p><p>Que me guste o no, mi hijo crecerá en nuestro mundo digital y lo único que puedo enseñarle es lo importante que es hacer un esfuerzo consciente a veces, dejar el móvil y disfrutar del momento, de la vista, del silencio, de la gente, del fin de semana. Que es lo mismo que tuve que aprender yo en estos últimos años. Y es curioso como, cuando sabes que puedes dejar el iPhone y resistir a las ganas de volver a cogerlo, ya no te sientes culpable. </p><p class="text-align-center">Que opináis? Dímelo en un comentario.
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