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Educa según la persona que tienes enfrente

nov 15, 2021

Montessori, disciplina positiva, educación dulce, genitorialidad respetuosa. Marta Gerber, Alfie Kohn, Jane Nelsen, Maria Montessori.

Hay toneladas de métodos y mentores a seguir para educar a nuestros hijos. En mi curso online Educar a largo plazo no quería elegir solo uno: propongo los que más me hacen vibrar, los que tienen la paz como base y que me parecen aptos para el tipo de comunicación respetuosa que he elegido.

Me encanta ver que cada vez más padres se acercan a estos métodos y los usan para educar a sus niños. Hoy más que nunca necesitamos padres que se involucren y se cuestionen, porque solo juntos lograremos, alguna vez, cambiar la educación.

PERO.

Cada vez más noto un problema.

Los padres que siguen un método a menudo se olvidan de observar quién está frente a ellos, el niño. Es un error que yo también he cometido a menudo.

Cuando un padre me dice “lo he intentado todo”, lo primero que pido es que describa ese “todo”. Luego, en general, agrego: ¿Has intentado pararte y observar lo que tu hijo te está diciendo? ¿Qué está tratando de comunicarte? ¿Qué emociones está sintiendo y por qué?

Olvídate de lo que dicen los métodos, mira a la persona frente a ti.

Antes de seguir el método, la filosofía, la pedagogía, debemos seguir a los niños. Debemos recordarnos que son personas que atraviesan las etapas evolutivas a la velocidad de la luz; que progresan rápido y retroceden aún más rápido; son seres humanos muy incomprendidos, tal vez precisamente porque nos olvidamos de observarlos y, a través de la observación, entenderlos.

Hoy entiendo por qué María Montessori insistía tanto en observar a los niños. También entiendo por qué no lo llamó método, sino ayuda para la vida. Porque eso es exactamente lo que los padres deberíamos ser: observadores atentos de nuestros hijos y una ayuda para su vida única e individual.

El método es útil, es una herramienta, una guía, una dirección. Pero los individuos, adultos y niños, son los protagonistas.

Cuando educamos según un método, no debemos olvidar educar primero según la persona que tenemos enfrente.

PD. De hecho, quizás incluso antes de eso deberíamos educar según la persona que veamos en el espejo, pero esa es otra historia.

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